Descripción e interpretación

David González Raga

¡Intelijencia, dame

el nombre exacto de las cosas!

Que mi palabra sea

la cosa misma,

creada por mi alma nuevamente.

Que por mí vayan todos

los que no las conocen, a las cosas;

que por mí vayan todos

los que ya las olvidan, a las cosas;

que por mí vayan todos

los mismos que las aman, a las cosas…

¡Intelijencia dame

el nombre exacto, y tuyo,

y suyo, y mío, de las cosas!

(Eternidades, Juan Ramón Jiménez)

Abrimos los ojos y vemos el mundo. La vieja metafísica asume que la realidad está ahí, aguardando a que nuestros sentidos la registren y que el conocimiento consiste en la representación adecuada de un mundo externo preestablecido.

Pero ésta es una visión dualista que se origina en la premisa de la división entre sujeto y objeto, al tiempo que la perpetúa y nos bifurca en dos direcciones antagónicas.

Por un lado, se encuentra la visión llamada por Francisco Varela “posición de la gallina”, que afirma que el mundo externo se atiene a leyes fijas y nos precede y que nuestra tarea consiste en representarlo adecuadamente. Pero, por más que se trate de una hermosa y productiva metáfora, ni nuestros ojos son ventanas ni persianas nuestros párpados y nada se presenta —y mucho menos se representa— a nuestra conciencia sin intermediación.

Por el otro camino llegamos a la “posición del huevo”, según la cual, el sistema cognitivo crea su propio mundo y su aparente solidez sólo refleja las leyes internas del organismo. Desde este punto de vista, sin embargo, el exterior acaba convirtiéndose en una mera proyección de nuestras representaciones internas.

En el mundo objetivo, sin embargo, no hay percepciones, sino tan sólo perspectivas. El sujeto que percibe se halla ya inmerso en una relación de primera, segunda o tercera persona con lo percibido…

Pasar de las percepciones a las perspectivas es un primer paso necesario en el camino que conduce de la metafísica a la postmetafísica. Hablar de “un sujeto que percibe objetos” no es, pues, un dato, sino una abstracción que desgarra —en ocasiones, de manera difícilmente reparable— el tejido del Kosmos.

Desde la postmetafísica wilberiana, sin embargo, el huevo no precede a la gallina ni viceversa, sino que ambos —como sujeto y objeto, conciencia y mundo, etcétera— son correlativos y se definen mutuamente.

Si queremos trascender las visiones moderna y postmoderna sin perder, por ello, de vista sus importantes verdades, deberemos ir con sumo cuidado para no naufragar en los escollos de la Escila del realismo ingenuo (el mito de lo dado) y la Caribdis del relativismo extremo (que Popper llamó mito del marco de referencia).

Y es que, aunque toda percepción sea una perspectiva y jamás podamos llegar a percibir las cosas como realmente son, existe una gradación de perspectivas de mayor o menor fidelidad, según el grado de realidad que aprehenden.

El dualismo cartesiano y la postmetafísica corresponden a dos momentos evolutivos (tanto a nivel cultural como a nivel individual) diferentes y no es posible pasar de uno a otro sin experimentar el correspondiente desarrollo. ¿Cómo avanzar cuando el lastre de la visión prevalente impregna todos los poros de nuestro discurso externo e interno? El proceso de desarrollo no tiene lugar a martillazos ni cambiando mágicamente una creencia por otra en un taller de fin de semana. ¿Creen que basta con pensar que sujeto y objeto no son dos para que esa perspectiva acabe encarnándose en nuestra experiencia?

El avance discurre a oleadas cuando las viejas formas dejan de mostrarse útiles y no queda más remedio que ascender a un nivel de ser más global e inclusivo. Recordemos, siguiendo a Wilber en el Capítulo 10 de El proyecto Atman, titulado “La forma del desarrollo” que, en cada uno de los distintos estadios del crecimiento psicológico:

  1. una nueva estructura de orden superior empieza a emerger en la conciencia

  2. el yo se identifica con la nueva estructura superior

  3. la estructura supraordenada acaba por emerger completamente

  4. el yo se desidentifica de la estructura inferior y desplaza su identidad esencial a la estructura superior

  5. la conciencia trasciende la estructura inferior

  6. con lo que es capaz de operar sobre la estructura inferior desde el nivel supraordenado

  7. todos los niveles anteriores pueden entonces integrarse en la conciencia

Me centraré pues, a la vista de lo anterior, en unos pocos pasos que me parecen imprescindibles para alentar el desarrollo hasta el umbral de las dimensiones transpersonales. Y hay que señalar que, cuanto menos integral es ese desarrollo, más problemático resulta. Si quieren que les diga la verdad, cada vez que escucho hablar a la ligera de lo no-dual, me agarro fuertemente al zafu… que, como muchos de ustedes saben, es el cojín de meditación.

Convendría, para empezar, dándonos cuenta de las muchas gafas que interfieren en nuestra percepción del mundo. Y, como no todas son tan transparentes como las que ahora llevo puestas, no estaría de más empezar a atisbar, en el mundo percibido, nuestras propias huellas y el troquel dejado por los instrumentos y la metodología empleada (lo que, en este orden de cosas, se denomina “artefactos”).

Nuestros sentidos, por otra parte, sólo registran aquellas variaciones sensoriales que ocurren dentro del rango del espectro de “lo perceptible”.

Pero los sentidos tampoco se limitan a registrar pasivamente la información objetiva que llega hasta ellos. No duermen ni cuando estamos dormidos, sino que permanecen, por así decirlo, en stand by, dispuestos a activarse —y movilizarnos— ante la aparición de cualquier estímulo que tenga valor de supervivencia ya sea a nivel cultural, social o personal.

A nivel personal, por ejemplo, descartamos la inmensa mayoría de los estímulos que habitualmente nos bombardean y sólo registramos aquellos que llaman nuestra atención, que nos gustan, que coinciden con nuestras expectativas, que confirman nuestra visión de las cosas y que no activan nuestros mecanismos de defensa.

No vemos, pues, las cosas tal cual son, sino tal como somos. Lo queramos o no, nuestra visión está sesgada y superpone a la realidad reflejos en los que puede advertirse el guiño cómplice de nuestra impronta.

Pero esa aparente flaqueza (que nos aboca a la distorsión) constituye también, desde otro punto de vista, nuestra mayor riqueza porque, al abrirnos las puertas de la prisión de la inmediatez, nos invita simultáneamente a asumir el papel que, lo queramos o no, estamos desempeñando ya en la cocreación del mundo.

Hay dos formas de aproximación a la realidad que me parece necesario diferenciar claramente, la descripción y la interpretación.

La descripción, que responde a la pregunta cómo se nos presentan las cosas o los procesos y cumple con propósitos básicamente informativos, expresivos y argumentativos.

La interpretación, por su parte —que responde a la pregunta por qué— cumple con una función comprensiva y explicativa, que siempre tiene lugar desde un determinado contexto que actúa de marco de referencia.

Describir consiste en recrear, por medio del lenguaje, una representación que evoque lo más fielmente posible, en uno mismo o en los demás, la impresión sensorial provocada por el estímulo original.

Para describir adecuadamente, hay que colocar provisionalmente entre paréntesis todo intento de comprensión, dejando las explicaciones para más adelante.

Damos por sentada, con demasiada frecuencia, la sencillez de la observación y la adecuación, por tanto, de los datos así recopilados. Pero, lo cierto es que, si no cuestionamos nuestra mirada ingenua, dejaremos abiertas sin más de par en par las puertas para que el teñido implícito de nuestra mirada acabe imponiéndose —y distorsionando inadvertidamente— lo que vemos.

Para ver algo, tendremos que hacer o dejar de hacer algo. Así, para saber si llueve deberemos mirar, para ver una ameba tendremos que utilizar un microscopio y, si queremos entender de qué hablan los maestros zen, tendremos que aprender a dejar de hacer, es decir, a meditar… y, para describir adecuadamente lo que vemos, deberemos desarrollar una mirada justa y referirnos luego a ello empleando una palabra justa.

No estaría de más dedicar el tiempo necesario a aprender a mirar, con una mirada lo más limpia posible y que no pretenda otra cosa más que ver. Y la mirada fundamental del cuadrante superior-derecho es una mirada distante y objetiva, una mirada en tercera persona, una mirada que no se compromete con su objeto.

Descripción e interpretación son también dos pasos secuencialmente diferentes de cualquier investigación. Y es que, para poder interpretar, es preciso contar antes con los datos necesarios. ¿No se han preguntado muchas veces por qué antes de tiempo? ¿No se han descubierto, por ejemplo, empeñándose en desvelar prematuramente el significado de algo de lo que todavía no tenían la suficiente información?

Tememos las dudas y nos aferramos a las certezas como tabla de salvación. Pero, si no nos familiarizamos con las dudas y aprendemos a nadar en ellas, correremos el riesgo de quedarnos anclados en las certezas o de naufragar en las dudas. Hay un tiempo para la comprensión, otro para la ignorancia y aun otro, como decía Watts, para la sabiduría implícita en la inseguridad. No estaría de más que nos acostumbrásemos a morar en la incertidumbre, porque quizás ése sea el umbral de la auténtica certeza.

También estamos tan sedientos de explicaciones y conclusiones que no solemos prestar la necesaria atención a la descripción y pasamos galopando sobre ella prestos a llegar cuanto antes a conclusiones y explicaciones, sin preocuparnos mucho por el precio de nuestra precipitación.

¿No han hecho nunca el intento de aparcar todo intento de comprensión hasta el momento en que dispongan de los datos necesarios? Porque eso, en el fondo, es lo que pretendo en esta charla, subrayar la necesidad de respetar los tempos y no empeñarnos prematuramente en entender porque, de otro modo, acabaremos forzando todo tipo de interpretaciones.

Son muchas las ocasiones en que la mera descripción adecuada de los hechos revela su significado sin necesidad de realizar el menor esfuerzo interpretativo.

Es evidente, por las razones mencionadas al comienzo, que toda descripción conlleva ya una suerte de interpretación (lo que no es de extrañar, porque la descripción es uno de los polos del continuo de la interpretación) y que no existe descripción absolutamente fiel y despojada de todo rastro interpretativo.

Además, la descripción mantiene con la realidad una relación asintótica de modo que, por más exhaustiva que pretenda ser, jamás coincidirá plenamente con ella. O, dicho de otro modo, siempre habrá un grado de deriva entre territorio y mapa.

No conviene confundir descripción con interpretación porque, como corroborará cualquier cartógrafo, el grado de correspondencia entre el territorio y el mapa (es decir, entre el mundo y nuestra representación de él) varía considerablemente en función de la fidelidad de la descripción. Hay descripciones más a caballo de los datos y otras que parecen impacientes y más que deseosas, por razones muy diversas, de alejarse de ellos en todas direcciones.

Porque, si acabamos equiparando descripción a interpretación, corremos el riesgo de convertir a la revolución copernicana implícita en el giro postmoderno en el tobogán de una involución ptolemaica que nos lleve una y otra vez, en un interminable juego de la oca, al mismo punto de partida.

El desarrollo de la mirada justa y de la palabra justa requiere de una adecuada ascesis o disciplina. Y ése, como todos, es un músculo que sólo se desarrolla ejercitándolo.

Nada más. Muchas gracias por su atención.

 

 

 

 

Ciborgs y Noosfera

Alberto J. Revolware

1. Introducción
1
Nuestro mundo se viene poblando de diferentes tipos de seres y conceptos en los
que el cuerpo y la tecnología se entremezclan: robots, ciborgs, OMG, nanobots,
noosfera, ciberespacio. Ahora vamos a repasar, desde una perspectiva integral,
las implicaciones de estas tecnologías en la evolución de la conciencia.
2
En primer lugar repasaremos lo que son cada uno de estas entidades, para luego
enmarcarlos en las teorías de Ken Wilber. En tanto en cuanto implican el cuerpo y
la tecnología intentaremos ver en qué cuadrante AQAL (OCON) situarlos. También
pondremos en diálogo la teoría integral al respecto con el pensamiento de otras
autoras y autores importantes como Donna Haraway y Felix Guattari. En este
último caso haciendo una propuesta de traslación de conceptos suyos al
framework integral Terminaremos reflexionando sobre sus implicaciones en un
momento en que los cambios parecen acelerarse.
2. Robot
3
El más conocido de estas entidades son los robots, de los cuales, Joseph
Engelberger el padre de la robotica –ante la dificultad para definirlos- dijo “no
puedo definir lo que es un robot pero cuando veo uno lo reconozco”. Según la
versión inglesa de la Wikipedia alguna de las funciones que un robot debería de
hacer serían:
• Desplazarse
• Mover un brazo mecanico
• Sentir y manipular su medio
• Exhibir comportamiento inteligente
• Imitar el comportamiento de humanos o animales
4
Por el imaginario del cine han pasado desde modelos tan toscos como el Sancho
Panza de los robots, el R2D2, a modelos tan refinados como los replicantes de
Blade Runner.
5
Muchas de estas películas acababan con una revuelta de los robots o a una
venganza por su parte. A este respecto es curioso saber que la palabra “robot”
proviene del vocablo checo robota, “servidumbre”, “trabajo forzado” o
“esclavitud”, especialmente los llamados “trabajadores alquilados” que vivieron en
el Imperio Austrohúngaro hasta 1848, fecha de las primeras revoluciones
proletarias.
6
Este trasfondo es el que le lleva a Isaac Asimov a postular las tres Leyes de la
Robotica que él aplica recurrentemente en sus novelas:
1• Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un
ser humano sufra daño.
• Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano,
excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
• Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección
no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
Curiosamente, Asimov juega en una de sus novelas con la posibilidad de que los
robots se revelen y subyuguen a la humanidad para protegerla de sí misma dado
el alarmante ritmo de destrucción a la que ésta somete a su medio ambiente.
3. Nanorobot o nanobot
7
Otra figura de la que cada vez oímos más. Serían robots de tamaños
microscopicos que todavía son exclusivos de la ciencia ficción, si bien la
Nanotecnología cada vez va tomando más auge en el terreno de la ciencia
aplicada y cuyo tema es el control de la materia a escala atómica o molecular.
8
Esta es una tecnología donde confluyen la Tecnología y la física del estado sólido,
la biología y la química.
9
En la actualidad la Nanotecnología se basa en la realización de productos
manufacturados a partir de átomos; las propiedades de estos productos dependen
de cómo estén esos átomos dispuestos. Sus usos más prometedores son:
• Almacenamiento, producción y conversión de energía.
• Tratamiento y recuperación de aguas.
• Diagnóstico y cribaje de enfermedades.
• Sistemas de administración de fármacos.
4. Organismo modificado genéticamente (OMG)
10
Comúnmente se les denomina transgénicos y son animales o plantas modificadas
introduciendo en sus cromosomas, durante las primeras fases de gestación,
segmentos de ADN diferente al suyo propio para dotarles de nuevas
características.
La modificación genética de organismos está ampliamente extendida en la
agricultura y es objeto de una fuerte controversia: por una parte, las
organizaciones ecologistas advierten de los problemas encontrados en los OMG,
que pueden descontrolarse a medida que estos organismos se expanden o
interfirieren en los cultivos naturales.
A menudo sus defensores apuntan que este tipo de tecnología puede servir para
mitigar el hambre en el mundo, y para reducir la acción de una serie de
enfermedades (por ejemplo, es posible preparar arroz que resulte más rico en
ciertos nutrientes, previniendo la aparición de enfermedades carenciales). Sin
embargo parece que las grandes multinacionales están más centradas en diseñar
cultivos que requieran de abonos y herbicidas expresamente diseñados para ellos
para generar así mercados cautivos una vez que las semillas tradicionales se han
perdido.
25. Ciborg
11
Según la definición del profesor Antonio Campos en su discurso de ingreso a la
Real Academia de Medicina, los ciborg son seres cuyo cuerpo está
indisolublemente unido a un instrumento, a una prótesis o a una máquina más o
menos compleja.
12
En la actualidad, como todos sabemos, se usan con éxito implantes en muchas
áreas de la medicina de una forma rutinaria como los implantes óseos y dentales.
Además se está avanzando en nuevos tipos de implantes:
• Implante Coclear es una electromedicina de alta tecnología y precisión que
contribuye a restablecer la audición de las personas que tengan las células
ciliadas del oído interno dañadas, estimulando mediante señales eléctricas
directamente a las células ganglionares (nervio auditivo) encargadas de
transmitir la información codificada al cerebro
• Implantes retinianos con microfotodiodos fotosensibles destinados a
personas con retinas dañadas
• dispositivos constituidos por circuitos de silicio destinados a conectarse con
el muñón de un miembro amputado mediante conexión a los nervios del
paciente.
A este nuevo cuerpo biológico hay que añadir además, en los últimos años, la
posibilidad de incorporar nuevos tejidos biológicos construidos por ingeniería
tisular a partir de células madres y biomateriales diversos.
13
14
En este ámbito hay que señalar que ya se está desarrollando con éxito la
posibilidad de utilizar interfaces que mediante las hondas cerebrales son capaces
de dirigir accionadores remotos.
6. Valoración de la tecnología
15
Estas tecnologías son recibidas por la sociedad con mayor o menor optimismo y
desconfianza. Las diferentes valoraciones de ellas pueden agruparse en las
siguientes corrientes en orden de mayor a menor confianza en el progreso
tecnológico.
• Transhumanismo libertario (si bien sería más correcto decir liberal), que
aboga por la exploración de las posibilidades según las leyes del libre
mercado y es el preferido como marco por los escritores por la dinámica
caótica de su desarrollo previsible.
• Postgenerismo, que busca la eliminación de los géneros en la especie
humana
• Transhumanismo democrático, que busca conciliar la evolución post-
humana con los problemas éticos y sociales que suscita.
• Singularidad tecnológica, teoría que mantiene que, dada la aceleración
exponencial de los avances de la tecnología, llegará un punto de inflexión
en el que ésta evolucionará según leyes nuevas imposibles de predecir
ahora. Dicho teoría se ha nombrado así por analogía con la singularidad
gravitacional observada en los agujeros negros, donde existe un punto en
3el que las reglas de la física dejan de ser válidas, y donde la convergencia
hacia valores infinitos hace imposible el definir una función.

Bioludismo, que se opone a todo cambio tecnológico ya que supone que los
riesgos que conlleva la tecnología superan con creces las ventajas que
comporta.
7. Perspectiva de Ken Wilber sobre la tecnología
16
El Transhumanismo, en sus diferentes versiones, es tanto un concepto filosófico
como un movimiento intelectual internacional que apoya el empleo de las nuevas
ciencias y tecnologías para mejorar las capacidades mentales y físicas de la
condición humana, como el sufrimiento, la enfermedad, el envejecimiento o
incluso en última instancia la mortalidad. Los pensadores transhumanistas
estudian las posibilidades y consecuencias de desarrollar y usar la tecnología con
estos propósitos, preocupándose por estudiar tanto los peligros como los
beneficios de estas manipulaciones. El trashumanismo podría encuadrarse, de
alguna forma, como una prolongación de las teorías evolucionistas.
17
Dada la temática de estas Jornadas Integrales nos preguntamos ahora ¿cuál es la
perspectiva de Ken Wilber a este respecto?. Ya sabemos que Wilber escribe una
novela con un final de trasfondo tecnológico, Boomeritis. En ella narra la historia
de un joven estudiante de informática y su búsqueda de sentido en un mundo
fragmentado. En esta novela entreteje, con gran maestría, una serie de
conferencias con las desventuras del protagonista en el ámbito del sexo, las
drogas y la cultura de hoy en día. A lo largo del libro, se debaten y ejemplifican
todos los principales postulados del postmodernismo extremo. Wilber contrapone
la alienación ramplona del materialismo científico a una visión integral más
amplia, que abarca el cuerpo, la mente, el alma y el espíritu. El libro apunta
especialmente a uno de los obstáculos más resistentes para la realización de la
visión integral: la enfermedad del egocentrismo y el narcisismo, que Wilber llama
boomeritis porque parece afectar particularmente a la generación del baby-boom.
La perspectiva de Wilber en esta novela supone una provocativa vuelta de tuerca
en la escuela clásica de las historias de ciencia ficción en las que la máquina
evoluciona tomando consciencia de sí misma y se hace con el control de una
sociedad basada fundamentalmente en la comunicación cibernética.
Tal es el caso de los superordenadores de películas de gran taquilla como:
• HAL9000 – 2001: Una Odisea del Espacio (1968)
• Programa de Control Maestro – Tron (1982)
• War Operations Plan Respons – Juegos de Guerra (1983)
• SKYNET – The Terminator (1984)
• La Fuente – Matrix (1999 – 2003)
• VIKI – Yo, Robot (2004)
18
Pero Wilber va más allá: la máquina no sólo se vuelve autoconsciente sino que
llega a iluminarse. En la página 447 de la traducción castellana de Boomeritis (Ed.
Kairos, 2004) leemos:
Puesto que suponemos que las IIAA [inteligencias artificiales] deberán
experimentar su propio proceso de evolución interior, también deberíamos
4admitir la posibilidad de que en algún momento, que quizá no se halle muy
lejos, lleguen también a experimentar la consciencia cósmica.
19
En el resto de su teoría Integral, el papel de la tecnología es crucial y merece
mención expresa en lo relativo al cuadrante Inferior-Derecho, lo colectivo-
exterior. De hecho es de señalar que, a partir de un momento, cada cambio de
nivel en este cuadrante viene acompañado de una nueva “modalidad
tecnoeconómica de producción” (Wilber, EI): hortícola, agraria, industrial,
informatica…
Es de señalar el interés que Wilber presta al cambio entre el nivel hortícola y
agrario, momento este último que explica como en el que el poder de los hombres
-en tanto que son los que pueden manejar bueyes y otras bestias de labor-
desbanca a los matriarcados tradicionales que se basaban en una sociedad que
cultivaba escarbando el suelo con sencillos palos o estacas.
Por tanto parece que Wilber sitúa la tecnología en el cuadrante Inferior-Derecho,
el cuadrante de lo colectivo-exterior. Sin embargo, estas tecnologías que
completan o prolongan el cuerpo y sus terminaciones nerviosas y sensoriales
tendrían una faceta a contemplar desde el cuadrante Superior-Derecho, lo
individual-exterior que es el que tiene que ver con el cuerpo.
8. Donna Haraway, y el Manifiesto Ciborg
20
Donna Haraway, profesora del programa de Historia de la Consciencia en la
Universidad de California, -y a la sazón nacida en Denver, Colorado, donde Wilber
tiene su loft- nos da pistas para resolver esta cuestión en su libro Un Manifiesto
Ciborg: Ciencia, Tecnología, y Socialismo-Feminista en el Siglo XX.
5Haraway se gradua en Zoología y Filosofía el año 1966 en  ̈The Colorado College ̈
obteniendo la Beca Boettcher Foundation. Vivie en Paris un año estudiando
filosofía de la evolución con una Beca Fulbright, antes de completar su Ph.D.
(doctorado) del Departamento de Biología de Yale en 1972. Escribió su Tesis sobre
las funciones de la metáfora en la configuración de la investigación en biología del
desarrollo en el siglo XX.
En el Manifiesto Ciborg denuncia la distinción humano-máquina. De este discurso
también se deriva la no-distinción entre humano y animal, lo que nos sitúa muy
cerca de la concepción Wilberiana de evolución de la consciencia que a la vez nos
remite a lo que es una de las piedras angulares del pensamiento de Wilber: la
Intuición Moral Básica que postula “Proteger y promover la mayor profundidad [de
conciencia] para la mayor amplitud posible [de seres]” (Wilber, BHTC). Esto
supone por supuesto el respeto por los animales en tanto en cuanto todos
participamos en la gran cadena del ser. Un respeto que ha de ser mayor cuanto
mayor sea la capacidad perceptiva y la consciencia del animal. Al mismo tiempo
supone un mayor respeto hacia una humanidad con una capacidad perceptiva
agudizada por las tecnologías.
21
Como feminista postmoderna, Haraway argumenta también en contra del
esencialismo y contra “cualquier teoría que declare identificar una causa o
constitución de identidad de género o patriarcado universal, transhistórica y
necesaria” (Epistemología Feminista, 2006). Tales teorías, argumenta Haraway,
excluyen a las mujeres que no se conforman a la teoría y las segregan de las
“mujeres reales” o las representan como inferiores.
De acuerdo con Haraway en su Manifiesto, “No hay nada acerca de ser hembra
que unifique naturalmente a las mujeres. Ni siquiera existe tal estado como el de
‘ser’ hembra, que de por sí es una categoría altamente compleja construida en
discursos científicos sexuales debatidos y otras prácticas sociales”. Un cyborg, por
otro lado, no requiere una identidad estable y esencialista, argumenta Haraway, y
las mujeres deberían considerar crear coaliciones basadas en “afinidad” en vez de
identidad.
Haraway termina su manifiesto con la celebre frase “prefiero ser una Ciborg a ser
una Diosa”. Esta máxima, guarda una gran relación con la falacia pre-trans de
Wilber en tanto en cuanto niega los planteamientos que implican situar en el
pasado un punto de perfección o bondad del que supuestamente la humanidad ha
degenerado o caido.
22
El mencionado trabajo de Donna Haraway termina apelando a una práctica
individual y colectiva de los cuadrantes internos:
“El ciborg es una especie de yo personal, postmoderno y colectivo,
desmontado y vuelto a montar. Es el yo que las feministas deben codificar”
23
Entendemos pues que tecnología, cuerpo, consciencia y cultura convergen.
Realmente según Wilber, esto sucede con cualquier cosa existente, ya que como
él postula los cuadrantes tetraemergen, el caso de estas tecnología es el más
claro de este entretejido de lo exterior y lo interior en sus versiones individual y
colectiva.
Un caso paradigmático de esta tetraemergencia sería el del reloj. En el libro
Técnica y civilización, Lewis Mumford, en el capítulo “El monasterio y el reloj”,
describe el extraordinario proceso por el cual la cultura del monasterio, con sus
horas regulares, con su necesidad imperiosa por generar una medición del tiempo,
dio lugar a la construcción del reloj. Según Mumford, ésta es realmente –y no la
6máquina de vapor– la máquina maestra del capitalismo. El impacto del reloj sobre
la cultura fue enorme, porque por primera vez el tiempo pudo ser parcelado,
controlado, medido; ello alteró no solamente el concepto del tiempo sino también
el del espacio. Es, quizá, una de las pruebas más patentes de los caminos de ida y
vuelta entre cultura y tecnología, interior y exterior, individual y colectivo.
24
Estamos de acuerdo con la teoría de la tetraemergencia, pero no nos resignamos
a situar al ciborg en alguna parte de los cuadrantes.
9. Felix Guattari: las líneas [ID] y los tipos [ID]-[II]
25
Recientemente hemos podido leer la noticia de que la Federación Internacional de
Atletismo (IAAF) no permitió al sudafricano Oscar Pistorius la posibilidad de correr
con atletas sin minusvalías en los Juegos de Pekín, dado que consideraba que sus
prótesis le ofrecían «una ventaja mecánica». Viéndole correr con sus prótesis
nadie dudaría que deberíamos situar al ciborg entre el cuadrante Inferior-Derecho
y el Superior-Derecho, tendiendo un puente entre maquina y cuerpo.
26
Y esto no nos sorprende, ya que como bien explica Wilber los cuatro cuadrantes
proceden de una división previa del gran tres (o los tres grandes, según se
prefiera traducir big three), las tres perspectivas básicas mediante las que se
puede contemplar el mundo: lo relativo al yo, la primera persona; lo relativo a
nosotros, la segunda persona; y lo relativo al ello, la tercera persona.
Y es el ello (it, en inglés) lo que da lugar a un cuarto cuadrante al disociarse lo
singular de lo plural o colectivo, que Wilber denomina con el término inglés its,
pero no utilizado como pronombre posesivo (perteneciente a ello), si no
asignándole el nuevo significado de ello plural.
De hecho, es muy frecuente que Wilber una en sus análisis estos dos cuadrantes
en la perspectivas de tercera persona, tal como hace en la nueva notación de
matemática integral que introduce en su obra de 2006 Espiritualidad Integral.
27
El gran tres puede rastrearse en la historia de la filosofía en diferentes autores y
puede ser considerado casi un clásico de la filosofía según podemos recordar con
esta tabla:
28
Nos centraremos ahora en la clasificación del filósofo y psicoanalista frances Felix
Guattari en su texto Las Tres Ecologías. En el diferencia entre “naturaleza” (las
comillas son suyas), sociedad y psique, lo que para Wilber será mundo, cultura y
sí mismo.
Con las comillas que aplica al término naturaleza entendemos que quiere significar
medio donde sitúa tanto lo natural como lo artificial. Estos tres vértices se
articulan mediante una pensamiento que él denomina ecosófico.
En esta línea, Guattari continua,
La ecosofía social consistirá, pues, en desarrollar prácticas especificas que
tiendan a modificar y a reinventar formas de ser en el seno de la pareja, en
7el seno de la familia, del contexto urbano, del trabajo, etcétera. Por
supuesto, sería inconcebible pretender volver a fórmulas anteriores, que
corresponden a períodos en los que a la vez la densidad demográfica era
más débil y la densidad de las relaciones sociales más fuerte que en la
actualidad. Pero se tratará de reconstruir literalmente el conjunto de las
modalidades del ser-en-grupo. Y no sólo mediante intervenciones
«comunicacionales», sino mediante mutaciones existenciales que tienen por
objeto la esencia de la subjetividad. En este dominio, no nos limitaremos a
recomendaciones generales, sino que emplearemos prácticas efectivas de
experimentación tanto a los niveles microsociales como a mayores escalas
institucionales.
Por su parte, la ecosofía mental se verá obligada a reinventar la relación del
sujeto con el cuerpo, el fantasma, la finitud del tiempo, los «misterios» de
la vida y de la muerte. Se verá obligada a buscar antídotos a la
uniformización «mass-mediática» y telemática, al conformismo de las
modas, a las manipulaciones de la opinión por la publicidad, los sondeos,
etc. Su forma de actuar se aproximará más a la del artista que a la de los
profesionales «psy», siempre obsesionados por un ideal caduco de
cientificidad.
La negrita es nuestra, supongo que cualquier estudioso o estudiosa de la obra de
Wilber vera aquí gran semejanza con su concepto de sombra.
29
Otro elemento a señalar del texto que nos ocupa de Guattari, Las Tres Ecologías,
es el concepto de regímenes semióticos que se nos antoja asimilar a las líneas de
desarrollo del cuadrante Inferior-Derecho según la teoría integral, en un intento
de tender puentes que puedan ser fructíferos entre ambas concepciones.
Los regímenes semióticos de Guattari son:
Semióticas económicas, (instrumentos monetarios, financieros, contables,
de decisión…)
Semióticas jurídicas (título de propiedad, legislación y reglamentaciones
diversas…)
Semióticas técnico-científicas (planes, diagramas, programas, estudios,
investigaciones…)
Semióticas de subjetivación, […] la arquitectura, el urbanismo, los
equipamientos colectivos, etc.
Recordemos que Wilber viene a definir las líneas de desarrollo del cuadrante
Superior-Izquierdo como la respuesta a la pregunta
En qué cosas soy bueno y en qué cosas no soy tan bueno.(Wilber, EI)
Y si para este cuadrante explicita Wilber que se inspira en las inteligencias
múltiples de Howard Gardner, bien podríamos proponer inspirarnos en los
regímenes semióticos de Guattari para aplicarlos como líneas de desarrollo del
cuadrante Inferior-Derecho, dado que también parecen responden a la pregunta
de en qué cosas ciertas sociedades son buenas y en qué cosas no son tan buenas.
30
Más arriesgado será –pero no por ello dejamos de hacerlo- proponer una analogía
entre los Tipos (o Voces) de Wilber –femenino, masculino- aplicables a los
cuadrantes superiores o individuales con los Tipos de Subjetividad de Guattari
aplicables, entendemos, a los cuadrantes inferiores; estos son:
• Capas dirigentes: subjetividad elitista.
• Clases asalariadas: subjetividad serial.
8•
Masa no-asegurada: pérdida de esperanza a dar sentido a su vida.
31
En cualquier caso, parece que el pensamiento de Guattari guarda una estrecha
relación con el de Wilber, intentando ambos superar los planteamientos
reduccionistas y compartimentados de la filosofía occidental que heredamos.
Terminamos el apartado dedicado a Guattari con un párrafo suyo del texto Las
Tres Ecologías donde explicita esa relación máquina, cuerpo y consciencia que nos
ocupa.
El inconsciente sólo permanece aferrado a fijaciones arcaicas en la medida
en que ningún comportamiento tire de él hacia el futuro. Esta tensión
existencial se realizará por medio de temporalidades humanas y no
humanas. Por estas últimas entiendo el desplegamiento o, si se quiere, el
despliegue, de devenires animales, de devenires vegetales, cósmicos, pero
también de devenires maquínicos, correlativos de la aceleración de las
revoluciones tecnológicas e informáticas (así es como vemos desarrollarse
ante nuestros ojos la expansión prodigiosa de una subjetividad asistida por
ordenador)
10. Noosfera
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Precisamente esa subjetividad asistida por ordenador a la que Guattari se refiere,
unida a otras subjetividades similares es lo que entendemos como Noosfera, que
según la RAE es el
Conjunto de los seres inteligentes con el medio en que viven.
El científico ruso Vladimir Ivanovich Vernadsky elaboró la Teoría de la Noosfera,
según la cual la noosfera es la tercera de una sucesión de fases del desarrollo de
la Tierra, después de la geosfera (materia inanimada) y la biosfera (vida
biológica). Tal como la emergencia de la vida ha transformado fundamentalmente
la geosfera, la emergencia de la cognición humana transforma la biosfera.
La Teoría de la Noosfera sería recogida más tarde por el teólogo cristiano Pierre
Teilhard de Chardin (1881-1955). Teilhard explica la noosfera como un espacio
virtual en el que se da el nacimiento de la psíquis (noogénesis), un lugar donde
ocurren todos los fenómenos (patológicos y normales) del pensamiento y la
inteligencia.
Para Teilhard, la evolución tiene igualmente 3 fases o etapas: la geosfera (o
evolución geológica), la biosfera (o evolución biológica), la noósfera (o evolución
de la consciencia universal). Esta última, conducida por la humanidad, alcanzará
la última etapa de la evolución en la cristósfera. También entiende que la noosfera
es el estrato que conduce la energía liberada en el acto del pensamiento,
interconectando toda la energía del pensamiento y generando la consciencia
universal.
Este red de inteligencia de la humanidad se ha basado desde la antigüedad en la
trasmisión oral o escrita de las sectas religiosas, las escuelas filosóficas, los
comentarios a los textos clásicos, las bibliotecas. Y en la actualidad se basaría
principalmente en Internet, en la cual a su vez se puede identificar cuatro fases en
cada cual de ellas enlaza entidades cada vez más abstractas:
• computadoras
• páginas web
• datos: XML, RSS, API
• conceptos: Web semática, RDF, OWL)
933
La última fase referida, la Web Semántica, es muy prometedora para algunos
futurólogos dado que se piensa en ella como una forma de Inteligencia Artificial.
Los documentos se etiquetarán con información semántica (compárese ésta con la
etiqueta <meta> de HTML, usada para facilitar el trabajo de los robots),
pretendiéndose que esta información sea interpretada por el ordenador con una
capacidad comparable a la del lector humano. El etiquetado puede incluir
metadatos descriptivos de otros aspectos documentales o protocolarios que
usarán ontologías informáticas y mapas entre vocabularios.
Según otros, los esfuerzos encaminados a la web semántica están destinados al
fracaso a priori si lo que se pretende es prolongar nuestro pensamiento humano
en las máquinas, ellas carecen de discurso metafórico, pues sólo son una
construcción matemática, que siempre será tautológica y mecanicista. Similares
dificultades son las que atraviesa desde hace ya varias décadas la traducción
mecánica, que pese a los esfuerzos invertidos sigue dando resultados más bien
pobres como se comprueba usando los traductores disponibles en Internet.
11. El cambio se acelera
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Sin embargo, es muy importante señalar que todas estas tecnologías se van
sucediendo y haciéndose más complejas a una velocidad creciente.
En la gráfica siguiente se representa la aceleración de los cambios de paradigma
en la evolución del cosmos. Como se puede observar tanto el eje vertical como el
horizontal son escalas logarítmicas que se van haciendo progresivamente más
pequeñas. En la vertical representamos el tiempo que transcurre hasta el
siguiente evento o cambio mientras que en la horizontal representamos el
momento de la historia del universo en el que el cambio se produce. Nuestra
época por tanto estaría en la esquina de abajo a la derecha.
Representando listas de eventos claves elaboradas por diferentes científicos e
instituciones académicas observamos que el cambio se va acelerando según nos
acercamos a nuestra época a una velocidad creciente y según una progresión
logaritmica.
10Desde esta perspectiva retomamos la anteriormente mencionada Teoría de la
Singularidad Tecnológica, que postula que la singularidad tecnológica es un
evento futuro en el que se predice que el progreso tecnológico y el cambio social
se acelerarán debido al desarrollo de una inteligencia superhumana, cambiando
nuestro ambiente de manera tal, que cualquier ser humano anterior a la
Singularidad sería incapaz de comprender o predecir.
Dicho evento se ha nombrado así por analogía con la singularidad gravitacional
observada en los agujeros negros, donde existe un punto en el que las reglas de
la física dejan de ser válidas, y donde la convergencia hacia valores infinitos
hace imposible el definir una función.
Según el científico y escritor de ciencia ficción Vernor Vinge, la singularidad se
puede alcanzar por diferentes caminos:
• El desarrollo de un computador que alcance el nivel de inteligencia humana
y posteriormente lo supere.
• El desarrollo de redes de computadoras que se comporten como
superneuronas de un cerebro distribuido que “despierte” como ente
inteligente.
• Manipulaciones biológicas que permitan mejorar en algunos seres el nivel
humano de inteligencia.
• El desarrollo de elementos de interacción con computadoras que permitan
a un humano comportarse como un ser superinteligente.
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Muchos serán los que coincidan en que el cambio se acelera, y no pocos los que
pensamos además que La Máquina ya ha tomado el control del mundo.
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Pero La Máquina no es autoconsciente, es torpe y tonta. Esa maraña de impulsos
circulando a la velocidad de la luz ha servido básicamente para crear valores
virtuales en las bolsas y nos ha conducido a una crisis financiera sin precedentes.
Además es vieja y obsoleta, sigue teniendo la rémora de lo mecánico y es voraz
por tanto en consumo de combustibles fósiles.
Es tan tosca que se calienta, lo que está poniendo en peligro todo el planeta.
Por tanto es mucho más peligrosa por desmañada que lo que las películas clásicas
de ciencia ficción vaticinaban.
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Sabemos que tenemos que hacer algo para tomar las riendas de la máquina.
Miremos al futuro, tengamos muy presentas las palabras de Teilhard de Chardin:
Creo que el Universo es una Evolución. Creo que la Evolución va hacia el
Espíritu. Creo que el Espíritu se realiza en algo personal.
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Pero sabiendo que un mal final es posible.
La bondad original no se encuentra en el pasado, sino en el futuro y que,
para conectar con ella, no es necesario regresar, sino que todavía debemos
aguardar su nacimiento… si la humanidad no acaba abortando antes todo el
proceso. (Wilber, Boomeritis)
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En Después del Eden Wilber mantiene “la tecnología no es un sustituto de la
trascendencia sino una ayuda muy apropiada para fomentarla.
11Bien, nuestra propuesta es ahora utilizar el mensseger como herramienta para
una práctica integral de meditación en grupo y on-line. La propuesta es para las
personas que trabajan con un PC conectados a Internet, la idea es hacer una
pequeña pausa a las 10 horas GMT+1 e introducir un momento de consciencia en
nuestro trabajo diario. Esta pequeña meditación diaria consistiría en:
• A las 10 am GMT+1 bajar los ojos fijando la atención visual en un punto
(por ejemplo el led de la pantalla del ordenador)
• Respirar pausadamente tres veces con la atención debajo del ombligo;
quien este en un ambiente ruidoso podría utilizar la recitación silenciosa y
acompasada a la respiración de su mantra favorito
• Enviar con el messenger al grupo de personas que hayan dado su dirección
para compartir esta práctica, un mensaje o señal de finalización de la
misma, por ejemplo OM TAT SAT, Blessings o incluso una única letra: O, B.
La idea es contribuir a que esa consciencia y ese espíritu en evolución no se
malogren, y seguir poder disfrutando de estar juntos y juntas en este precioso
mundo.
12En el marco de las VI JORNADAS INTEGRALES para la
difusión de la Visión Integral de Ken Wilber y otros.
Barcelona, octubre de 2008.
Organizadas por
http://www.asociacionintegral.es
info@asociacionintegral.es
Patrocinadas por
http://www.fundacionananta.org
http://www.editorialkairos.com
http://www.olacoach.com
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Autoinvestigacion de la motivacion transpersonal

Octavio García Pereiro

A fin de cuentas, si el pequeño ego sigue dirigiendo nuestra vida no es porque sea indispensable sino porque todavía no hemos descubierto una instancia superior en la que apoyarnos.” (Welwood, 2002)

La proyección.

E.F. Hammer, una reconocida autoridad en el ámbito de las técnicas proyectivas afirma que el valor de las mismas reside “en su capacidad de revelar cosas que el examinado no está dispuesto a decir o es incapaz de decir porque no tiene conciencia de ellas.” “Los sentimientos que penetran en los tests proyectivos nunca pueden negarse, si su presencia es firme y confiable. El problema consiste, simplemente, en qué hace el examinado con esos sentimientos.”

En su texto Totem y Tabú escribe Freud: “La proyección no ha sido especialmente creada como medio de defensa; también existe donde no hay conflictos”. “La proyección de percepciones internas al exterior es un mecanismo primitivo al que se hallan sometidas también nuestras percepciones sensoriales y que, por lo tanto, desempeña un papel decisivo en nuestro modo de representación del mundo externo. Bajo condiciones todavía no bastante aclaradas, las percepciones internas de nuestros procesos afectivos e intelectuales, en lugar de permanecer localizadas en nuestro mundo interno, son proyectadas de adentro hacia fuera.”

A lo enunciado por Freud también podríamos añadir que nuestra búsqueda espiritual, nuestro anhelo de un sentido más profundo y una conexión más vital, amplia e integradora con la existencia al modo en que suele ser planteado por las tradiciones espirituales de sabiduría, puede ser también objeto de proyección, puesto por ejemplo de manifiesto en el escenario de un relato surgido de un estímulo sugerente. Desde luego siempre y cuando consideremos que lo que podemos llamar espiritualidad, transpersonalidad, desarrollo contemplativo, crecimiento o expansión de la conciencia, no sólo se trata de una búsqueda legítima y auténtica, sino que da cuenta de la existencia de un potencial y una posibilidad real de nuestras facultades de inteligencia, sensibilidad y realización. Sea que, utilizando la conceptualización de K.Wilber, hablemos de la espiritualidad en términos de los estadios más elevados de cualquiera de las múltiples líneas del desarrollo, como el discernimiento, el amor, los valores, la intimidad o la identidad; lo hagamos en términos de una línea única del desarrollo espiritual en sus escalonados niveles, todos ellos expresión de anhelos, búsquedas y preocupaciones espirituales muy diferentes entre sí, o que contemplemos la espiritualidad en términos de estados de la conciencia o refinamiento de nuestras percepciones, conciencia testigo o conciencia no dual, todo ello entre otras posibles formas de concebirla, el ámbito de las transformaciones, experiencias, necesidades o preocupaciones y valores últimos existe, y es de vital importancia considerarla como un potencial y realidad accesible y motivador de la vida humana. En realidad se trata de considerar en que grado la llamada interior de nuestras facultades, preocupaciones o necesidades más elevadas, de un alcance más universal, incluyente y generoso, son motivaciones que orientan nuestra vida y la estimulan desde sus profundidades. Como vamos a escuchar, esta categoría de motivaciones no aparecerán necesariamente de forma nítida y evidente, sino fácilmente entrelazadas, inmersas o confundidas con motivaciones básicas o conflictos diversos, intrincadas en el profundo entramado de nuestros vínculos y relaciones con la existencia. De ahí la sensibilidad y discernimiento necesarios para impulsarlas hacia el reconocimiento consciente y con ello hacia una mayor libertad e inspiración, desarrollos que en su madurez otorgan profundidad y ligereza a la conciencia más despierta. Sin embargo, paradójicamente, esa motivación nos orienta hacia el territorio de la no motivación, de la presencia y realidad en sí sin ninguna otra búsqueda de logro ni beneficio. En este sentido en uno de sus trabajos en el camino de su investigación, Merche escribe sobre el valor de

“tener en cuenta el factor expresivo, gratuito, de gracia, que existe en algunas conductas inmotivadas. Aspectos como la belleza, el arte, la contemplación, la alegría, el éxtasis, etc. pueden comprenderse muy bien desde un estar en el ser sin esfuerzo, un ser en sí mismo, un recibir la inspiración sin mediar acción ninguna y todo ello nos habla de un ser en el mundo sin funcionalidad, un ser en el mundo por el hecho en sí mismo de expresarse. Nuestro estudio –escribe Merche- atiende a este tipo de conducta inmotivada tal como la enuncia Maslow, entendida como aquella que es en sí misma un estar en los valores superiores sin esfuerzo ni mediación. La motivación por la dimensión trascendente lanza a las personas hacia un estado interior que a menudo es expresado en estos términos de no utilidad y gratuidad.”

Todo lo mencionado nos conduce a la consideración de que una utilidad evidente de emplear las láminas de tipo proyectivo en contextos psicoterapéuticos, independientemente de su más extendido uso diagnóstico, consiste en usarlas como medio de exploración conjunta con el paciente-cliente, como un estímulo que permite servir de espejo en el cual la persona puede inspeccionar su interioridad en compañía y extraer posibles comprensiones sobre sí mismo. Son así utilizadas las láminas como pretexto o estímulo de partida cuyo fruto será objeto de investigación conjunta y de potencial revelación. A continuación Merche nos presenta su propia formulación sobre las láminas que ha elaborado como uno de los frutos tangibles de su trabajo sobre la motivación en sus horizontes más elevados, y así mismo el fundamento conceptual y el uso práctico que en su ejercicio terapéutico ella realiza.

La motivación transpersonal. Una herramienta para ayudarnos a descubrir el movimiento motivacional propio.

Mercedes Subirana García

La otra mañana desayunando mi hijo de doce años hablaba en voz alta en un juego conocido por los que recordamos momentos de infancia. -¿Imaginas que hubiera un chico igual que yo en algún lugar del mundo, un clon como yo? ¿Imaginas que fuera eso lo que hay que hacer en la vida, encontrarse a sí mismo? ¿Imaginas que fuera esa la misión de la vida, encontrarlo y así no me moriría? ¿Podría ser, no, mama?…

Imaginar vosotros cómo podría estar yo de perpleja ante semejante juego imaginativo conectando con esa intuición de eternidad que solo depende de encontrase a sí mismo. La imaginación de este hijo se concretó seguidamente con los obstáculos que él podía sospechar que impedirían este juego suculento que le presentaba aquella mañana su imaginación. -Tal vez si lo encontrara en la china no sería como yo porque tendría los ojos alargados. Él mismo se contestaba y calmaba ante tremenda dificultad, -seguro que tendría que encontrarlo en Colombia o en Argentina o tal vez en EEUU.

Yo presenciaba ese deambular imaginativo con una reverencia ante lo que ocurría y sin poder reaccionar mucho le pregunté: la vida es misteriosa y puede que ocurran cosas como las que imaginamos, ¿tú lo buscarías si supieras que es verdad? Mi hijo contestó con una condescendencia de quien escucha una evidencia, -pues claro que lo buscaría, lo buscaría hasta encontrarlo.

El ser humano, el adulto, el anciano y por supuesto también los niños, somos seres teleológicos, seres con un impulso de totalidad que nos dirige a sentirnos llamados por el misterio, por la totalidad; somos impulsados por una fuerza que nos lleva hacia la búsqueda de Unidad, una Unidad que somos y a la que pertenecemos más allá de ser conscientes de ello.

En el contexto en el que se sitúa este trabajo, el psicológico hemos visto recorrer las diferentes perspectivas teóricas acerca de los motivos que mueven a los seres humanos a realizar sus proyectos de vida. La teoría de la motivación ha pasado de presentar al placer y la libido según Freud como movilizadora de la acción humana a la imperiosa fuerza del poder y necesidad de superioridad versus inferioridad que nos expone Adler. Seguidamente a estos dos grandes enfoques de motivación humana como son el placer y el poder encontramos en Frankl un tercer enfoque motivacional más abarcador como es la búsqueda de sentido. Sin dejar de aceptar como válidas estas fuerzas movilizadoras y, notando que cada una de ellas resulta más amplia que las anteriores y que, a su vez, las incluye, podemos considerar que todas ellas son asumidas en la visión integral. La visión integral considera que la fuerza motivadora última de la vida humana es la búsqueda de Unidad, la necesidad de actualizar cada ser humano, cada adulto, anciano y niño la naturaleza divina a la que pertenece y le es dada como propia.

Esta perspectiva teórica la podemos ver en diferentes autores como son Assagioli, Maslow, James y por supuesto todos los incluidos en la psicología transpersonal con Wilber como máximo representante.

Al impulso que lleva a actualizar la naturaleza divina en cada ser humano, Wilber lo llama el proyecto Atman, se trata de una búsqueda que va a presentar una forma particular de actualizarse en cada uno de nosotros. Así cada hombre, mujer, niño, anciano resuelve su vida, sus relaciones, la organización del tiempo, los proyectos en los que se va a implicar, el sentido que cobrará la vida, etc. de acuerdo a esta motivación y las posibilidades de gestionarla.

Recordemos cómo en el niño de doce años con el que iniciamos la presentación se da este anhelo de eternidad, esta necesidad de no morir se proyecta en el encuentro con un igual a él, un clon que encontrará en algún lugar del mundo y al que estaría dispuesto a buscar si supiera que existe de verdad. En un terreno intuitivo e imaginativo según yo lo veo, él conecta con este anhelo de Unidad, de Plenitud y le da la forma particular posible para su momento evolutivo.

En palabras de Wilber “Cada estadio es una búsqueda de Dios que tiene lugar en unas condiciones que no llegan a alcanzar a Dios. El alma aspira a la Unidad a través de las limitaciones del estadio presente, un estadio que todavía no es la Unidad.” (Wilber, 1996)

En cada estadio las circunstancias que vive una persona le impiden y a la vez muestran caminos y soluciones a sus necesidades, por supuesto a las necesidades básicas: de seguridad, de pertenencia, de logro, afiliación, etc. y asimismo a las necesidades transpersonales o metamotivaciones según Maslow: de Belleza, Bondad, Verdad, Justicia, Integridad, Unidad…

El precio del desarrollo es el enfrentamiento continuo a esta tensión existente entre la polaridad que se nos presenta de continuo en el vivir: vida-muerte; quietud-movimiento; equilibrio-desequilibrio; luz-oscuridad; seguridad-inestabilidad, etc. Cada nuevo desarrollo, cada nueva etapa que enfrentamos en la vida incluye una pérdida, una muerte que nos duele y en consecuencia, normalmente tratamos de evitar, pero sin ella no hay nueva vida. En este proceso de búsqueda y encuentro, de renuncia y superación de las etapas, de enfrentamiento a las crisis y sus dificultades algo que hacemos es dirigirnos hacia el encuentro de satisfacciones y gratificaciones simbólicas que sustituyen temporalmente el dolor y sufrimiento que conlleva el madurar, gratificaciones variadas que nos llenan temporalmente como pueden ser el sexo, la comida, el dinero, la fama, la erudición, el poder, etc.

Detrás de muchas de las energías puestas en este tipo de logros y satisfacciones que sin duda son legítimas, se encuentra una búsqueda de la naturaleza última esencial, una búsqueda de Unidad. De esta manera el desarrollo humano va recorriendo su trayecto de vida trasladando esta búsqueda de Unidad de un objeto de satisfacción (necesidades básicas) a otro. Ante aquello que le satisface, la persona se queda hasta saciarse, hasta agotarlo; cuando esto ocurre, si no hay estancamiento se produce un traslado del proyecto de vida dirigido en este caso a la satisfacción de un nuevo motivo de alimento vital. Siguiendo a Maslow podemos ver el proceso motivacional como un continuo de necesidades jerárquicas a satisfacer como son las fisiológicas, de seguridad, de pertenencia, autoestima (estima y logro), autorrealización y finalmente las metanecesidades que incluyen a las trascendentes. (Maslow, 1991, 2001)

Resulta muy gráfico en nuestro contexto clínico y formativo observar el trabajo con las biografías personales y descubrir cómo se suceden los entusiasmos que van de dar la vida por una nueva pareja a otra, de estar volcada en un rol profesional envidiable a una maternidad abnegada, de una conquista por bienes y seguridad boyante a encontrar que todo ello es hueco y no estimula para nada con esa pregunta tan temida en la franja de los 45 años ¿todo esto para qué?…

Si volvemos a Wilber veremos que esta es una de las líneas de desarrollo en su teoría integral y que correlaciona con otras líneas como pueden ser la moral, la cognitiva, la afectiva y la de identidad. (Wilber, 1996)

Este dato es una gran ayuda para nuestras láminas y su aplicación; a través del relato escrito de una persona podemos observar las necesidades que están reflejándose y de qué manera se presenta su satisfacción o insatisfacción. El umbral de necesidades que están siendo atendidas en principio establece la hipótesis de correlación con otras líneas de desarrollo como son la afectiva, la interrelacional, la moral, etc. Una persona puede descubrir pistas de su nivel de desarrollo evolutivo a través de estos relatos. Este es un presupuesto con el que funcionan las láminas que mostramos como herramienta.

Las láminas y su utilización didáctica así como lo proponemos ofrecen una oportunidad de exponerse uno mimo a un estímulo que favorece la emergencia y expresión de material inconsciente en forma de un relato personal. El posterior “diálogo” con este relato permite ir dando cuenta a la persona de la órbita motivacional en la que se encuentra en este momento. El trabajo con las láminas favorece encontrarse ante las respuestas de nuestro inconsciente a la pregunta indirecta y subjetiva ¿por dónde me corre la vida en este momento?

Las láminas son una invitación a descubrir la dimensión relacional de una persona. De cómo se relaciona consigo misma, de cómo con los demás y por supuesto con la vida así como con la trascendencia. El ser humano es un ser relacional, un ser que se relaciona continuamente y observar cómo y desde dónde nos relacionamos resulta una clave reveladora. Las láminas ofrecen algunas pistas de esta dimensión humana.

El movimiento que puede detectarse en las láminas de aproximación y separación, de encuentro y desencuentro, de individualidad y pertenencia a lo grupal, entre otras, resultan una clave diagnóstica. La búsqueda de Unión conlleva una vivencia de separación. Nadie buscaría aquello que reconoce tener y es por ello que nos sentimos individuos incompletos y separados incluso en muchos casos aislados. Cada etapa, cada nivel de conciencia, desde cada diferente momento vital las necesidades de unión y desunión, la necesidad de pertenecer o no, de que me des y de darte yo…son diferentes. Cada etapa presenta un nuevo conflicto de relación a resolver que precisa unos recursos diferentes para enfrentarlo. En las láminas vemos esto reflejado. Descubrimos a través del “diálogo” con el relato y con la profundización de sus símbolos los diferentes grados que presentan las fronteras internas, con lo que puede una persona y con lo que le duele demasiado, con lo que reconoce de sí misma y lo que le es tan ajeno que no puede contemplar, lo que anhela y no llega a reconocer sin embargo se siente impulsada por ello, lo que evita, etc.

La necesidad de sentirnos formar parte de algo, de alguien, de todo, de la Totalidad de ser UNO en la UNIDAD es un derecho y una pauta en nuestro camino de evolución personal. Ayudarnos en este proceso es una amabilidad que nos debemos y que podemos hacer por nosotros mismos. Reconociendo las diferentes heridas de las tantas separaciones que hemos tenido, tenemos y tendremos nos acerca al Camino de búsqueda de sí mismo, al encuentro de ese clon que alguno imagina perdido en algún lugar del mundo y sin embargo se encuentra dentro de cada uno de nosotros.

El trabajo con estas láminas en primer lugar ha sido y son una gran ayuda para mí, para mi búsqueda de sentido, de reconocimiento propio, para descubrir por dónde me corre la vida y por dónde me escapo. Pero ha sido y es un privilegio acompañar procesos que se han visto estimulados y catapultados por estas imágenes y lo que han producido a partir de ellas. Agradezco este aprendizaje que ahora comparto con vosotros y os animo a descubrir con ellas algunas de sus posibilidades.

¿Porqué viajamos?

Ralph Pochadt

Motivaciones y metamotivaciones y sus consecuencias para el desarrollo de destinos turísticos

Viajar es un fenómeno social con una importancia creciente en todo el planeta. En el año 1950 viajaban unos 50 millones de personas en concepto de viajes turísticos al extranjero. En 2006 ya fueron 842 millones viajes y para el año 2020 pronostica la Organización Mundial del Turismo 1.6 mil millones de viajes vacacionales al extranjero. La mayoría de los viajes se encuentran hoy en día dentro de Europa. España está entre los destinos turísticos más importantes mundialmente. Pero la dinámica del mercado y la competencia entre los destinos turísticos crecen. En esta situación el desarrollo de destinos turísticos afronta nuevos desafíos. Indispensable es un entendimiento más profundo de las motivaciones y metamotivaciones de los viajeros. Eso es una base clave para el desarrollo integral de destinos turísticos en el futuro para crear y mantener la atracción del destino.

Déjenos investigar por qué viajamos. Los motivos para viajar son múltiples. Ejemplos son: Relajación, descanso, salud, aventura, sociabilidad, cultura, naturaleza, tiempo y clima, movimiento y deporte o simplemente huir de lo cotidiano. Si ponemos como base el modelo integral de Ken Wilber y su concepto de los “4 cuadrantes”, nos podemos preguntar: ¿Que son las causas de viajar en la profundidad del cuadrante izquierdo, arriba (lo individual interior)? ¿Que se encuentra detrás de las motivaciones superficiales de viajar? ¿Que causas profundas para el fenómeno social de viajar podemos encontrar en los niveles cuerpo, mente, alma y espíritu? Algunos investigadores en el área de la psicología y sociología del turismo están convencidos de que una causa profunda de viajar es la búsqueda de sí mismo, la búsqueda de un lugar lleno de paz, de vida, de libertad, la búsqueda de la eternidad, más allá del espacio y del tiempo. Esta búsqueda es, en lo general, inconciente, pero los estudios de la actualidad y del futuro del turismo indican un cambio: Entre las tendencias del desarrollo turístico (a base de estudios de demanda de turistas alemanes) se encuentra el aumento de la demanda hacia ofertas turísticas que ofrecen posibilidades para “Fitness”, “Wellness”, “Selfness” y “MINDness”. Si se analiza estas tendencias a base del modelo integral de “Spiral Dynamics” podemos ver un salto a una nueva era integral en el turismo del futuro. Viajar es más y más un ritual para fomentar el proceso de transformación personal, para el desarrollo de la identidad personal, para experimentar otras formas de ser, para vivir la búsqueda hacia el paraíso utópico más allá de lo conocido. Es una búsqueda de vivir los sueños, sabiendo que son sueños y no la realidad. Durante el tiempo de vacaciones la gente está más abierta para estados alterados de la conciencia, quieren soñar, quieren imaginar y están abiertos para los símbolos míticos: El mar, la montaña, el agua, el sol, la luna, el paraíso, héroes, lugares y caminos míticos. Lo que son los símbolos de los sueños para los individuos, son los símbolos míticos para grupos. El experto en el simbolismo de los mitos, Joseph Campbell, subraya: En la profundidad de los símbolos míticos brilla lo que se refiere a la búsqueda fundamental del ser humano. Es la búsqueda de sí mismo, la búsqueda de un más allá, un lugar lleno de paz, de vida, de libertad, eterna – o sea, lo que encontramos entre las causas inconcientes de los motivos de viajar. Con eso nos acercamos a la fuerza extraordinaria de los mitos y de los símbolos míticos. En términos del modelo integral “Spiral Dynamics” se puede decir que estos símbolos tienen un efecto diferente en cada uno de los “niveles de la existencia humana”. Cada nivel tiene sus formas características de viajar. ¿Cuales consecuencias tiene todo esto para el desarrollo de destinos turísticos? Sí el desarrollo de destinos turísticos se basa en las causas profundas de viajar y en los símbolos míticos presentes y vivientes en una región y sí la oferta turística se vincula con la fuerza y la energía de estos símbolos, se puede esperar un aumento sostenible de la atracción de estos destinos. En el caso de la bella provincia de Asturias en el norte de España se puede demostrar como se puede aplicar esto en la práctica. Hemos elaborado el perfil de la oferta turística basado en las fuerzas de los símbolos míticos en Asturias y su vinculación con los productos y servicios turísticos. Con este perfil se puede mostrar como la atracción depende de la vinculación con los símbolos míticos. La creación de identidades e imágenes turísticas atractivas para destinos contiene el desarrollo de la oferta turística, estructuras, estratégicas y objetivos turísticos, todo eso se desarrolla en un flujo por los niveles del cuerpo, mente, alma y espíritu y en todos los “cuadrantes”. Con eso emerge la presencia viva del lugar y de lo esencial de la destinación. Los que participan en los procesos de creación y re-creación de destinos turísticos atractivos tienen un papel cada vez más importante para el desarrollo regional. Lograr un turismo diversificado, sostenible y enfocado a las causas y tendencias de viajar constituye una posibilidad para incrementar o mantener la atracción del destino. Así se logra que una destinación sea única, auténtica, vinculada al conocimiento sobre los recursos y potenciales naturales, socio-culturales, arce típicos y simbólicos. Basándose en esto se puede elaborar medidas eficaces con un enfoque integral para un turismo sostenible del futuro.

Octubre de 2007, Barcelona.